junio 11

¿Eres un ‘Estropajo Emocional’? Averigua si lo eres y cómo dejar de serlo

¿Eres un ‘Estropajo Emocional’? Averigua si lo eres y cómo dejar de serlo

images¿Qué es esto de ‘Estropajo Emocional’? Es posible que hayas visto en algún momento algo sobre ‘Esponja Emocional’, pero ¿estropajo? Bueno, lo de estropajo es un término que yo utilizo para enfatizar de alguna manera lo nocivo que es para nuestra salud emocional, física y mental, el ser hiperperceptiva (que es el concepto técnico) y lo importante que es detectarlo y ponerle solución lo antes posible, ya sea porque nosotras somos ‘la esponja’ o lo sea alguna de las personas de nuestro entorno y podamos darle las claves sobre cómo gestionarlo.

¿Estropajo? hiper…¿qué? Veamos, ¿Qué es exactamente esto Sara?

– ¿Te has sentido alguna vez responsable de las emociones negativas de otra persona?

– ¿Has acabado agotada tras estar con un grupo de personas que siempre se estaban quejando?

– ¿Conoces a alguna persona que tenga habitualmente una actitud derrotista o de víctima y sientes que absorbe tu energía?

Cuando esto nos sucede con relativa frecuencia, es posible que tengamos cierta tendencia a hacer de ‘esponjas emocionales’. Las emociones como el miedo, la ira, el enfado, la frustración, son energías -aunque no precisamente de las sanas si no las sabemos gestionar- y estas emociones pueden instalarse y absorber tu energía sin que te des cuenta. Es decir, que ser una ‘esponja emocional’ es ser una persona muy empática que hace suyas las emociones negativas de las demás personas, ¿te suena?; y es que si no sabemos cómo evitar cargarnos con los lastres de otras personas o cómo desviar esa negatividad, nuestra salud en general, se verá ‘rasgada’, rallada y afectada…sufriremos lo que yo llamo el ‘efecto estropajo’. Si alguna vez te has frotado con un estropajo, sabrás a lo que me refiero…

Y bromas a parte (por lo del efecto estropajo), realmente me gustaría que le des la gran importancia que tiene en este sentido el tema, es serio, y es que es ejercer de ‘esponja emocional’ puede hacer que tengas ciertos síntomas y sensaciones de dolor, como también confusión, agobio…Algunas personas responden incluso a la sobrecarga emocional negativa con ataques de pánico, depresión, gran ansiedad, fatiga crónica, síntomas físicos…En todos los casos, el cuerpo está tratando de avisar y de proteger, prestémosle la atención que merece y ante el mínimo aviso, pongamos solución.

Durante mi experiencia, me he encontrado con que no gozar de una adecuada higiene emocional, es un enorme obstáculo en la calidad de vida personal y profesional de no pocas personas. El ir por la vida cargando con los problemas y negatividad de los demás, es más frecuente de lo pensamos y hace muy complicado nuestro día a día y la consecución de nuestros objetivos y metas. Imagina que subes una montaña, no solo con tu mochila, si no con la mochila del resto de personas que te encuentras por el camino. Llegar a la cima se hace complicado, ¿no?

Ocurre que además, es fácilmente confundido con ser una ‘buena persona’ o ser muy sensible, dos atributos positivamente reconocidos socialmente, lo que dificulta aún más su detección y remedio y la verdad, me gustaría llevar a la extinción este pensamiento y ayudar a tomar consciencia de que, en ese sentido y en contra de lo que se pueda pensar, no ayudamos a la gente por cargarnos con sus ‘pedruscos’ de negatividad, si no todo lo contrario…¿Cómo ayudar cuándo no tengo energía o no puedo gestionar mis propias circunstancias? ¿Cómo ser mejor persona o profesional si no tengo buena salud, motivación, fuerzas…? ¿Cómo hacer feliz a alguien si me paso la mayor parte del tiempo quejándome y triste? La mejor y más útil manera de ayudar, es aprendiendo o compartiendo la manera de transformar ese estropajo en un suave algodón…Vamos a ver algunas claves para dejar de adueñarnos de emociones que no nos pertenecen.

¿Cómo dejo de absorber las emociones de los demás? Hay 7 claves que te ayudarán:

1. Identifica tu grado de ‘absorción’:

Lo importante para poder empezar a evitar esa congestión emocional, es saber cómo y en qué grado nos afecta. Algunas señales que te ayudarán a saberlo son:

  • Otras personas te suelen decir que eres «hipersensible», o que » eres demasiado sensible», y no se trata precisamente de un cumplido.
  • Sientes miedo, ansiedad y estrés proviniendo de los demás y lo proyectas en ti como si fuera tu propia emoción y dolor…
  • Te sientes infeliz y agotada rápidamente en presencia de otras personas.
  • Los ruidos, olores y conversaciones muy agitadas o con contenido pesimista te ponen nerviosa o te generan estrés.
  • Te sientes herida (tus sentimientos) con cierta facilidad.
  • Te gusta ser generosa, y además eres buena para escuchar (activamente) a otras personas.

2. Detecta la fuente y protégete:

Cuando sientas que te invade esa sobrecarga emocional, para y procura averiguar cuál es el origen. ¿Es una emoción de otra persona, es una emoción tuya que te genera alguien o las dos cosas? Si son emociones tuyas (miedo, ira, rabia….), detecta qué es lo que la está causando, aunque en cualquiera de los casos, lo más útil y efectivo es que te mantengas calmada y procures alejarte de la fuente, con perspectiva podrás trabajar mejor en ella. Ya sabes que desde la distancia las cosas se ven diferentes y aunque es algo que sabemos, no solemos practicarlo, de hecho, tendemos a hacer todo lo contrario. No se trata de ‘luchar contra ‘las fuentes’, no podemos acabar con las emociones, seguirán existiendo y además son necesarias, se trata por tanto de transformarlas y gestionarlas para nuestro beneficio.

Aprende a reconocer a las personas que pueden tocar tu sensibilidad en este sentido. Las personas que son particularmente difíciles son personas que suelen adoptar comportamientos de víctima, narcisistas y controladores. Judith Orloff (experta en libertad emocional) denomina a estas personas: «vampiros emocionales», seguro que lo has escuchado en alguna ocasión. Cuando sepas reconocer los comportamientos que te generan la sobrecarga, podrás protegerte y actuar.

3. Céntrate en ti y concéntrate en tu respiración: 

Esto te ayudará a desviar tu atención de la fuente y tomar distancia de la misma. Además, entrará más oxigeno en tus pulmones y cerebro. Durante unos minutos, mantente exhalando la negatividad e inhalando la calma, esto te ayudará a disipar el miedo y otras emociones difíciles.

4. Visualiza tu propio escudo protector:

Una forma práctica de protección que muchas personas utilizan, es la visualización.Puedes visualizar por ejemplo una luz blanca, (o cualquier color que sientas que transmite poder) alrededor de todo tu cuerpo y pensar en esa luz como un escudo que bloquea cualquier negatividad o malestar físico, pero que deja pasar todo lo que es positivo para ti. Con la práctica funciona muy bien y podrás echar mano de tu escudo siempre que lo necesites.

5. Establece límites de tiempo:

Es del todo recomendable establecer ciertos límites con aquellos que te generan ese estrés emocional. No te quedes ahí escuchándolos dos horas, limita al máximo tu escucha y relación para que sea lo menos tóxica posible.

6. Rodéate de personas positivas y optimistas:

Igual que se contagian las emociones negativas, el optimismo es contagioso y levanta el estado de ánimo. Es del todo recomendable rodearse de gente así la mayor parte del tiempo sin duda, pero especialmente en los momentos en los que detectamos que nuestro nivel de ‘pilas’ se descarga. ¡No lo dudes un segundo!, cuando sientas que eso sucede, llama a una persona con la que te apetezca hablar (que sea positiva claro), ponte música, una peli de risa, vete a dar un paseo, salta, brinca o baila, me da lo mismo, eso sí haz algo que haga de combustible y que rompa con esa sobrecarga, así evitarás muchos daños propios y colaterales, te lo aseguro.

7. Di ¡no!

Hay que ver lo que nos cuesta llevar a la práctica el decir que no…y es que hemos de priorizar la práctica de la asertividad en este sentido, sobre todo por nuestra salud mental y nuestra ecología personal. Es recomendable para evitar frustraciones, que no esperes a que todo el mundo respete tus necesidades (algunas personas nunca lo harán). Tú no tienes la obligación de cumplir los deseos de todo el mundo. El exceso de complacencia o pasividad no te acercará a la aceptación de la gente, todo lo contrario. Seguro que conoces a una persona que a todo dice que sí, y esa persona ¿es respetada? ¿goza de buena auto estima? ¿de seguridad en sí misma? ¿de salud emocional? o ¿por el contrario es objetivo de frases como ‘pídeselo a Pepita que a todo dice que sí’?… Lo primero y más inteligente en la lista de prioridades es aprender a cuidar de ti, y entonces después serás capaz de cuidar de otras personas.

Como has observado, todas las prácticas para mejorar nuestra libertad emocional, son claves simples que seguro conoces. Aunque lo interesante en este caso no es lo que sabes y conoces si no lo qué haces con ese conocimiento, ¿lo aplicas? Procura no ser tu propio límite en ese sentido con un ‘esto ya me lo sabía’ (nos suele pasar de manera casi automática cuando es algo que ya hemos leído, escuchado o estudiado)…si ya tienes el conocimiento, tienes mucho ganado y ya conoces el siguiente paso, ¡implementarlo!

¿Qué más cosas que puedes hacer para dejar de ser una ‘esponja emocional’ o ayudar a otras personas a dejar de serlo? 

  • Di NO a este desgaste que te aleja de tu libertad emocional.
  • Di NO al miedo, el miedo no te aleja de la muerte, te aleja de la vida…
  • Lee libros sobre libertad emocional.
  • Busca vídeos relacionados con el tema.
  • Practica la relajación o la meditación.
  • Acude a charlas, seminarios, conferencias.
  • Busca ayuda de un profesional cualificado.
  • Fórmate en Inteligencia Emocional, es la pieza clave del puzzle del éxito en nuestra vida personal y profesional, por la Inteligencia Emocional empieza todo…

Como experta del desarrollo personal y profesional, cada vez soy más consciente y estoy firmemente convencida, de la importancia que tiene haberme formado desde el principio en Inteligencia Emocional (IE) para poder ayudar a otras personas a conseguir con éxito sus logros, sean del tamaño y color que sean. ¿Crees que una persona puede tener una vida plena si sus emociones le llevan a pensar que su vida ‘es una mierda’? ¿Pueda gozar de buena calidad de vida y armonía una persona que nunca expresa sus emociones por que no sabe cómo hacerlo? ¿Puede ser feliz una persona que se levanta cada día con tristeza? ¿Puedo yo ayudar a desarrollar la IE de otra persona si no he trabajado y desarrollado la mía? La respuesta te aseguro que es un ‘NO’ de gran tamaño.

Es muy importante si de verdad queremos ayudarnos a ayudar a otras personas a conseguir objetivos y mejorar su calidad de vida, empezar por una misma y tener conocimientos y aprendizaje sobre el manejo de las emociones. En general, tan solo un 10% de nuestra frustración o emociones negativas ante una situación determinada, es resultado de lo que está pasando en sí, el otro 90% depende de nuestras e¡mociones. Por ejemplo, si yo discuto con alguien y la situación me hace sentir mal, solo el 10% de ese sentimiento negativo es por la discusión en sí, el otro 90% de ese malestar depende de cómo manejo yo mis emociones con respecto a la discusión. No sé a ti, pero a mi se me dibuja una enorme sonrisa cuando pienso cuanto bien podemos hacer a las personas ayudándoles a manejar parte de ese 90%. ¿Mejoraría su calidad de vida y sus probabilidades de éxito?  La respuesta es un ‘SÍ’ rotundo.

¿Te gustaría llevarte puestas las herramientas y habilidades más útiles y de probada eficacia, de la IE en una jornada? Si tu compromiso es real, del 150%, tu respuesta será sí y entonces, el curso intensivo que he preparado: Claves y Herramientas Prácticas de Inteligencia Emocional para Coaches y Terapeutas en Madrid, el próximo 13 de Julio, es para ti.

[membership_download_item_pdf link=»http://saraduarte.com/wp-content/uploads/2013/05/CursoInteligenciaEmocionalJulio.pdf»]Descarga aquí el pdf con todos los detalles sobre el curso[/membership_download_item_pdf]

Y antes de terminar con el artículo de este mes, tres cosillas importantes e interesantes:

1. Como todos mis productos y servicios, este curso cuenta con mi garantía personal, lo que significa para ti que si vienes al curso y decides que no es para ti, que no te gusta, que no es útil o lo que sea, me lo dices y te devuelvo tu dinero sin preguntas de ningún tipo.

2. Aunque aún no lo he comentado demasiado, aprovecho para compartir contigo que en poco más de un mes, me voy a vivir a México. Esto quiere decir que es el último taller que daré en España en bastante tiempo y el día 13 de Julio es una muy buena oportunidad para que nos conozcamos en persona y te lleves una gran experiencia y conocimientos de probada eficacia y de mucho valor personal y profesional.

3. La inversión mínima que te ofrezco ahora, la mantendré sólo hasta el 27 de Junio. Si realmente te interesa, reserva tu plaza antes de que se te pase la fecha y pierdas la oportunidad.

¿Nos vemos el día 13 de Julio? Espero que tu respuesta sea un ‘por supuesto’, me encantará conocerte en persona y disfrutar de la jornada contigo.

Esto es lo que Lola Mendoza de www.formacionparaformadores.com, te cuenta sobre mi: 

Clica en la imagen a continuación para conocer los detalles de la jornada

Captura de pantalla 2013-05-27 a la(s) 17.04.26

 

 

 

Cualquier cosa al respecto quedo a tu disposición en el email hola@saraduarte.com

Si te ha gustado el artículo y te parece interesante para otras personas, por favor, ayúdame a compartir.

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